Si diseñas, construyes o suministras Radares de contrabatería, Crea un perfil para mostrar tus capacidades y conectar con visitantes que tengan una necesidad real de tus soluciones.
Proveedores: Radares de contrabatería
Radar reinventado: radares para contrarrestar UAS, seguridad de bases y activos, e ISR portátil
Radares de localización de armas y de contrabatería
Los radares de localización de armas y contra-batería (WL/CBR) son utilizados principalmente por las fuerzas terrestres para detectar fuego enemigo inminente y predecir el punto de impacto. Estos radares suelen detectar fuego de artillería y morteros inminente. También pueden detectar misiles aire-tierra y tierra-tierra inminentes, así como municiones, junto con vehículos aéreos no tripulados de vuelo bajo, aeronaves de ala fija y helicópteros.
Evolución histórica de los WL/CBR
Los WL/CBR fueron adoptados inicialmente por las formaciones de artillería. Los artilleros necesitaban detectar el fuego enemigo y predecir los posibles objetivos. Esto no solo ayudaba a alertar a las tropas y unidades dentro de la zona de llegada prevista, sino que estos radares también podían predecir la posición probable de los sistemas de artillería enemigos basándose en el punto de impacto y la trayectoria del fuego. Dicha información permite dirigir el fuego de contrabatería contra estas posiciones.
Los radares de contrabatería fueron una derivación de los radares de vigilancia aérea terrestres y de los radares de control de fuego de los aviones de combate desarrollados durante la Segunda Guerra Mundial. Cuenta la leyenda que los operadores de radio desplegados cerca del frente durante ese conflicto podían detectar el fuego de mortero entrante utilizando sus equipos. Esto pudo deberse a las interferencias causadas en las transmisiones de radio por los proyectiles que se desplazaban por el aire. Sin embargo, la tecnología de radar de la época carecía de la precisión necesaria para detectar y seguir objetivos con señales de radar tan pequeñas como los proyectiles de artillería y mortero. Los proyectiles de artillería suelen tener secciones transversales de radar del orden de 0,01 metros cuadrados.
Detección de fuego de artillería entrante
En la década de 1970, la tecnología de radar había avanzado lo suficiente como para detectar el fuego de artillería entrante. La llegada de la electrónica de estado sólido a partir de la década de 1960 fue fundamental para proporcionar la precisión necesaria. Esto dio lugar al desarrollo del influyente radar de localización de armas AN/TPQ-36 Firefinder, que entró en servicio en el Ejército de los Estados Unidos en 1982. Desde entonces se ha exportado ampliamente por todo el mundo, ha pasado por varias actualizaciones y sigue en servicio. En Europa se produjeron avances similares y los WL/CBR siguen siendo equipo estándar en las fuerzas terrestres de todo el mundo.
El imperativo de diseño para los radares de localización de armas es contar con la precisión suficiente para predecir no solo el punto de impacto del proyectil, sino también su punto de origen. Al mismo tiempo, los radares deben tener un tamaño y un peso que faciliten su despliegue. Estos radares suelen transmitir en las frecuencias de la banda C (de 5,25 gigahercios/GHz a 5,925 GHz), la banda S (de 2,3 GHz a 2,5 GHz/de 2,7 GHz a 3,7 GHz) y la banda X (de 8,5 GHz a 10,68 GHz). Esto significa que las antenas y los subsistemas de radar pueden dimensionarse con este fin.
Evolución de la tecnología WL/CBR
La Guerra Global contra el Terrorismo, iniciada a raíz de los ataques insurgentes de Al Qaeda contra los Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001, supuso una evolución de la tecnología de localización de armas y de fuego de contrabatería. Estos radares se desplegaron cada vez más de forma independiente de las unidades de artillería. Proporcionaban alertas de fuego inminente para instalaciones fijas como bases aéreas, cuarteles generales y depósitos logísticos en los teatros de operaciones de Afganistán e Irak.
A largo plazo, la precisión y el rendimiento de los WL/CBR mejorarán. Las frecuencias de transmisión migrarán hacia la banda Ku (13,4 GHz a 14 GHz/15,7 GHz a 17,7 GHz) y frecuencias superiores. Esto requerirá mejoras en los niveles de potencia de transmisión para garantizar que los radares de contrabatería que utilicen estas frecuencias alcancen alcances de detección similares, o mejores, a los de los sistemas actuales.
Radar cognitivo
La creciente adopción de técnicas de radar cognitivo mejorará aún más el rendimiento. Las técnicas cognitivas emplean software de inteligencia artificial (IA) y aprendizaje automático (ML). El software de IA y ML supervisará continuamente el rendimiento del radar y aprenderá de las misiones y los entornos en los que se despliega. Un radar mejorará continuamente su capacidad para reconocer con precisión el comportamiento de distintos tipos de municiones. Como resultado, la precisión en la caída del proyectil y el punto de origen mejorarán continuamente.





