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Proveedores: Sistemas de mitigación de drones
Nueva y revolucionaria tecnología contra sistemas aéreos no tripulados (UAS) y sistemas de lanzamiento de cargas útiles de precisión
Tecnologías RF-Cyber contra drones para aplicaciones militares, fuerzas especiales y gubernamentales
Contramedidas electrónicas (ECM) y tecnología de interferencia de radiofrecuencia para la protección contra amenazas de RCIED y drones
Sistemas de mitigación de drones
Mitigación de drones: el auge de los UAV
La rápida proliferación de los vehículos aéreos no tripulados (UAV) en los ámbitos civil y militar ha creado una miríada de retos defensivos. Los UAV son tan antiguos como el vuelo motorizado. El Cuerpo Aéreo Real Británico, precursor de la Real Fuerza Aérea, utilizó aeronaves sin tripulación durante la Primera Guerra Mundial. A partir de 1917, los británicos experimentaron con aviones controlados por radio para atacar los zepelines alemanes. Los zepelines se habían utilizado desde enero de 1915 para atacar objetivos estratégicos en el Reino Unido. La investigación, el desarrollo y el despliegue de los UAV han continuado desde entonces.
Fue a finales de la década de 1980 cuando la proliferación de los UAV cobró impulso. La miniaturización de la tecnología, especialmente de la electrónica, permitió que los sistemas de control de vuelo, cada vez más ligeros y pequeños, se adaptaran a los UAV. La miniaturización también permitió que los UAV pequeños transportaran cámaras ligeras y otras cargas útiles de detección que antes habrían resultado demasiado pesadas.
Los avances en electrónica e informática contribuyeron a que los UAV fueran cada vez más fáciles de pilotar. Ya no era necesario que un piloto manejara su aeronave como lo haría con un avión teledirigido, por ejemplo. En su lugar, podían introducir una serie de puntos de referencia que permitían al UAV volar por una ruta predeterminada que la aeronave seguiría entonces con una intervención humana mínima. Mientras tanto, los avances en la ciencia de los materiales, como se observó con la evolución de la fibra de carbono y los plásticos, contribuyeron al desarrollo de UAV pequeños y ligeros.
La llegada de aeronaves no tripuladas pequeñas, ligeras y fáciles de pilotar tuvo dos consecuencias significativas: en primer lugar, los UAV podían utilizarse ahora en el nivel táctico más bajo para misiones de ISR (Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento). Los vehículos aéreos no tripulados ya no se limitaban a fuselajes grandes y complejos diseñados para apoyar la recopilación de ISR a nivel operativo o estratégico. Un soldado a pie podía utilizar un pequeño UAV para realizar reconocimientos a muy corta distancia, con el fin de ver qué había detrás de un edificio o al otro lado de una colina.
En segundo lugar, como suele ocurrir, los avances en innovación militar se extienden al sector civil. La proliferación de UAV militares pequeños y relativamente económicos puso versiones civilizadas de esta tecnología en manos del consumidor.
En la década de 2010, los UAV, o drones como se les conoce comúnmente en el ámbito civil, proliferaban en tiendas de electrónica y de aficiones de todo el mundo. Estas aeronaves no solo se adquirían para vuelos recreativos. El sector comercial adoptó con entusiasmo la tecnología de los drones. Hoy en día, los UAV se emplean para una gran variedad de tareas, desde la inspección de líneas eléctricas hasta la vigilancia agrícola y medioambiental.
Perfil de la amenaza: la necesidad de inhibidores de drones
La proliferación de los UAV ha creado nuevas amenazas:
- En el ámbito civil, los emplazamientos sensibles y vulnerables deben protegerse de vuelos no autorizados de drones.
- En el campo de batalla, las tropas deben mantenerse a salvo de los UAV enemigos.
En ambos casos, estas aeronaves podrían estar recopilando datos hostiles de ISR sobre objetivos específicos o, lo que es peor, transportando municiones para ser lanzadas desde el dron. En algunos casos, la aeronave puede incluso utilizarse a modo de «kamikaze», cargada con explosivos y estrellada deliberadamente contra un objetivo.
La guerra en curso en Ucrania ilustra el impacto que los UAV están teniendo en la guerra. Un informe del Royal United Services Institute del Reino Unido publicado en mayo de 2023 afirmaba que Ucrania estaba perdiendo 10 000 UAV al mes en sus combates contra Rusia. El uso no autorizado de drones sigue suponiendo una amenaza en el sector civil. A finales de diciembre de 2018, los informes sobre el avistamiento de un dron cerca del aeropuerto londinense de Gatwick afectaron gravemente a las operaciones, con hasta 1000 vuelos cancelados o desviados.
Mitigación
Estas amenazas están impulsando los esfuerzos para desarrollar y desplegar sistemas de contramedidas contra UAV (CUAV) para aplicaciones civiles y militares. Los sistemas CUAV comprenden sensores para detectar, identificar y rastrear la aeronave, así como efectores para neutralizarla. Los sensores pueden incluir radares, optrónica, medios acústicos y medidas de apoyo electrónico (ESM).
Estos sensores detectan electromagnéticamente un UAV utilizando frecuencia de radio (RF), emisiones de luz infrarroja o visible (radar, ESM y optrónica) o el sonido de los motores y rotores del dron. Una vez detectado, el dron puede identificarse y, si se determina que representa una amenaza, neutralizarse.
La neutralización de la aeronave puede lograrse mediante efectos cinéticos, que incluyen el ataque al dron con proyectiles como balas o redes. Los UAV también pueden neutralizarse electrónicamente mediante el bloqueo de los enlaces de radiofrecuencia de los que dependen para conectarse con su piloto y para obtener señales del sistema global de navegación por satélite con fines de navegación.
Sin embargo, la neutralización de los UAV plantea sus propios retos. Muchos drones pueden ser físicamente pequeños y silenciosos, lo que dificulta su detección electrónica, visual y acústica. Del mismo modo, su pequeño tamaño los convierte en objetivos difíciles de atacar cinéticamente, lo que explica por qué la interferencia de sus enlaces de radiofrecuencia ofrece un gran potencial.
Estos retos ponen de relieve por qué ha surgido una industria de los CUAV a medida que los UAV han ganado popularidad. A medida que avance la tecnología de los drones, también lo harán las capacidades para neutralizar los UAV tanto dentro como fuera del campo de batalla.





